Ok, tenemos “amarrado” manager con los Astros para 2010. La buena noticia es la continuidad que tanto mencionamos por acá por México, sobre todo si a planes nos referimos. Pero entre planear de hacer planes a planear de volar sin propulsión, podemos establecer una gran diferencia.
El equipo que hoy dirige Cecil Cooper está en un punto de reflexión sobre una marcha forzada por el comienzo incierto. La noche anterior al anuncio de la extensión de contrato al timonel Coop, los Astros pretendieron -con muchas agallas- ganar un juego con dos imparables. Llegó la novena, Valverde iba a apagar las luces y de repente ¡PUM! la dura realidad de que tu taponero no estaba en óptimas condiciones (dígase lo que se diga) y un vuelacercas evapora la posibilidad tan bienvenida como hipotética de victoria.
Entonces, esto ya es como una maldición, porque poco después de que se anuncia el para algunos polémico jugador a ser nombrado más tarde (Drew Sutton) en el caso de Keppinger de planta con Houston, resulta que al mencionado Kepp le pega el “sore back”, mismo que trae de azote a Matsui y que presumiblemente fue la razón de que Valverde no hiciera válida su primera oportunidad de salvamento en este calendario.
Las complicaciones de tener el plantel de mayor edad en Las Mayores, cercano el promedio a los 33 años. Si la apuesta es el ahora, va, se tiene claro el objetivo, pero la idea de no tener en juego a los jóvenes a los que se les puede ir dando fogueo en el mejor beisbol, es algo que se podría replantear. Ya para que desde los aficionados se vuelva, como en aquello de la historia cíclica, a la pregunta de si Oswalt, Berkman y Lee podrían / deberían ser negociados, es porque no le encuentran perspectiva los que pagan boleto. Pedirles calma quizás no sea lo más adecuado, pero sí parece que no todo debe ir tan mal.
Ciertamente la ocasión del juego ayer domingo, era excelente para soltar las amarras, sólo que una salida de calidad de Felipe Paulino, se tiró al cesto y la dura realidad puso al final a los Rojos con el marcador (4-2) y la derrota al registro de los esmerados siderales.
Mucho se dice que la fe muere al último, pero, mejor cifrar las esperanzas que el atleta Hampton venca en el duelo desde la lomita al músico Arroyo. No hay mucho para donde mirar, y si esa victoria te brinda la confianza, adelante. Ejemplo de lo anterior es la blanqueada que se tiró el sábado (7 a 0) y que es a veces lo que de manera crítica se tiende a no mencionar… o no a poner en la balanza de la evaluación.
Cooper querrá escribir mucho mejores cosas hasta 2010, eso es seguro a partir de sus comentarios, de lo que hace un par de meses conversamos con él. Tiene ganas de encontrar la armonía en el plantel, de jugar una pelota disciplinada y respetuosa del juego, parece que en eso se fijó la directiva y le ha dado la confianza para otro año que seguramente se merece.