Por Alejandro Aguerrebere / Alejoague@yahoo.com

Cuando uno ve esas rachas en equipos que uno aprecia, de verdad, dan ganas de solicitar permiso, no para matar como James Jabónd, pero al menos, de que le dieran chanza a uno de entrar al club house, echar unas ?amables indicaciones? y c?est fini, o como diría Resortes: ?la cosa es calmaaaada?.

Esque, no jalen que descobijan, 8 derrotas en fila de los Astros, vaya, Arizona se ha renovado a las costillas de los siderales, que a este paso van a seguir borrando palitos de la estrellita del logo, me cae.

Sr. Phil Garner, la fanaticada se lo pide: un viaje con los brujos de Catemaco en día libre, puede ser la opción. Una visita al Señor de Chalma para bailar descalzo, puede ser una opción. Unos traguitos de agua de Tlacote, pueden mejorar todo, que ya se demostró que esa agua es un fiasco, sí, igual que se sienten muchos verdaderos aficionados cuando ven ese horroroso ?L8? en los standings del mejor beisbol del mundo.

Me limito a sonreír cuando recuerdo el papel protagónico de Carlos Lee, una bocanada de esperanza para el playoff. Sonrío también cuando recuerdo que el líder Milwaukee comenzó emborrachando rivales con buen beisbol y oops!, la sonrisa se mantiene cuando sé que los cerveceros pueden caer, que Piratas no tienen las armas; que Cardenales pueden sufrir campeonitis como se sufre una vil tendonitis; que Cachorros, ante todo, está bieeeeen maldito jejeje perdón, no pude evitar esa risa.

Mientras me dura la tensión en el músculo de Santorini (el risorio, pues) le conmino Sr. Garner a que, si no quiere echar el trip al México de mis amores, destape una buena botella de tequila, se relaje, cante desaforadamente y quizás así, sólo quizás, comience su maquinario hecha equipo a andar en una racha como para olvidar este rato de apaches.

(La connotación etílica en este blogazo, no tiene patrocinador. Gracias.)