Super beis


Alejandro Aguerrebere


Ante
la ola de lesiones en las que se ha sumido el equipo de Estados Unidos
y de las que otros representativos no están exentos, viene otro fuerte
cuestionamiento para el Clásico Mundial de Beisbol, competencia que
apenas en su segunda edición como que no se le ve con los argumentos
para salir airoso de tanto cuestionamiento. Claro es que se puede
mejorar el formato, sobre todo si se replantean las fechas para
encontrar a los estelares en plenitud y que no sea un fiestón oriental.

De
eso a llegar al irrisorio argumento de que le hicieron compló a tu
equipo para eliminarlo hay un largo trecho y sí, hay quien se la
avienta. Curiosamente, desde que se acabaron los piquetes y los
cocteles pecaminosos, Dominicana y Cuba no fueron los mismos, no es
acusación, sólo extraña coincidencia.

Como sea, tendremos unas
semifinales de altísimo voltaje con Venezuela y el USA Team enfrentando
al cuasi-invencible ***ón y a Corea, sin saberse aún quién contra quién
al momento de terminar esto.

México, ya lejos del humo de los
misiles que han ido sobre Vinicio Castilla, su atónito staff y las
presuntas faltas graves de disciplina, debería pensar en mandar un
visor de avanzada (por no decir espía) a ***ón, otro a Corea y un
último a Cuba, previo al próximo Clásico, si lo hay. Esos tres son los
que mejor se preparan, con la mayor antelación. Estamos hablando de un
2013 donde el pundonoroso Alonso Pérez ya no se podría reelegir otra
vez en ese cargo donde, por decirlo elegante, ha dejado de hacer tanta
cosa buena que se pudo lograr. Se supo que gente de las mayores habría
relevado de la organización del evento en la Ciudad de México a la
empresa a la que erróneamente le confiaron esa labor.

La que
estará comenzando la próxima semana es la Liga Mexicana de Beisbol, con
su calendario de 107 juegos de rol regular. No dudamos que salgan
adelante, al menos se están moviendo para la complicada misión de
captar aficionados en un año donde no precisamente estarán como para
gastos superfluos. La iniciativa debe ser la de convencer al público
potencial de que es un gran espectáculo, ¿cómo lograrlo?, sencillo: el
tan cacareado factor de los tiempos de juego debe ser el as bajo la
manga para poner claro de que nadie se tira a la hamaca en el beisbol.
Para esa perspectiva, van algunas ideas:

–El tercer batazo de foul es ponche.

–Sanción
real para los lanzadores: incumplen una vez lo de los 12 segundos y es
amonestación, a la segunda te me vas. Los relevistas ya no pueden
calentar ningún disparo a la goma, se supone que llegan calientes del
bullpen.

–Igualmente para los bateadores: por ningún motivo
pueden suspender el turno en la caja, nada de ajustarse las guanteletas
pues. Si el lanzador se tarda en aceptar la señal, va en la cuenta de
los 12 segundos, nada de que me salgo si se tarda el serpentinero.

No
dejaremos de insistir en que la LMB debe tener un Consejo ciudadano con
gente notable que inyecte ideas, planes, cosas positivas. José
Woldenberg sería un magnífico elemento para esos menesteres.

Los
Astros de Houston han dado una gran noticia al firmar al Pudge
Rodríguez para su probable último año como receptor, al tiempo que
anuncian que Aaron Boone será sometido a una operación cardiaca.