En esta nueva era de los Astros, donde los seguimos viendo luchando día a día para encontrar el riel en el que mejor corra su tren bala, el equipo también lucha por una identidad por cuanto a un orden al bat definitivo, por una rotación sana que les de argumentos en pos de mejorar la cara, el semblante de lo que especialmente buscan en este 2008.

En cierto sentido, que la oficina muestre la idea de tomar gente desde las Ligas Indepenientes -en decisión con el manager Cecil Cooper-, se ve como algo entendible, tomando en cuenta la tendencia de los últimos años en los equipos del circuito. Sí, se han aumentado las audiencias, pero también la dependencia de equipos que no están en el sistema de sucursales de la pelota organizada, equipos donde hay talento del que no se puede contar en las granjas a las que tanto apuestan su presupuesto las organizaciones ligamayoristas. Es el factor de dependencia sobre todo para el espectáculo del mes para un cierre de rol regular.

Abundando, el equipo de Houston no está muerto, mientras despegue de la tendencia de coquetear con la parejera de ganados y perdidos (.500) y eso se puede ostentar cuando se encuentre algo mucho más potente que una regularidad de la que deben despegar. El plantel ha mostrado la explosividad que los puede llevar lejos, siempre y cuando se puedan conectar más a enracharse aplicando unos fundamentos estilo lo que le vimos a Corea en su trajín para un oro olímpico que le quitó nada menos que a la hegemónica Cuba, toda una reina antillana de ese certamen.

Y es que, eso de que en algunos casos se pierdan juegos contra un Cincinnati que ya no aspira a nada, se puede ver con desesperación, claro, es imposible en el beisbol ganar de todas, todas. Lo que sucede, el público no se equivoca, es que esos encuentros se podrían resolver, claro, para los ojos de miles de managers de tribuna.

La idónea condición de que el pitcheo abridor defina juegos, nomás no se ha dado por garantizado: han sido epopeyas de lanzamientos, de jugadas que vienen a ser todas clave. Insisto, el plantel que muestran los Astros podría dar para un septiembre ciclónico, si se pule cierto listado de detalles que no pueden faltar en cualquier equipo que se precie de tener el empaque como para poder aspirar a un regreso siquiera resaltable.

Como todo debe señalar a un futuro, se sugiere que apunte Ud. estos nombres: Chris Blazek (lanzador zurdo); Brad James, Bud Norris, Sergio Pérez (lanzadores derechos); Chris Johnson, Drew Sutton (jugadores de cuadro; Brian Bogusevic, jardinero. Ellos son los prospectos del equipo que se desempeñarán en la Liga Otoñal de Arizona y que, fieles a lo que significa esa plataforma, pronto tendrían un debut en Las Mayores. Todos actuarán con los Escorpiones de Scottsdale y el infielder Mark Ori lo hará con el combinado “taxi”. Incluso es probable que alguno de esos nombres suene para el septiembre de roster expandido, sin dejar de resaltar la llamada a las Independientes que ya se ha referido.

Por ahora, se puede confiar en la contundencia de un tolete como el de Carlos Lee, quien puede ser un pelotero de aporte constante, estando en óptimas condiciones. Hablamos de la salud, porque el “caballo” panameño acaba de visitar el hule, un punto del que el equipo de la estrella estilizada la verdad no se puede quejar este año, en comparación en otros equipos que verdaderamente son un hospital, con un line up completo fuera de circulación por diversas razones.

La última salida de Roy Oswalt (12-9) confirma su maestría en la lomita, siempre y cuando el apoyo de los cañones aportó de manera oportuna, sobre todo considerando que LaTroy Hawkins y José Valverde (34 S) hicieron su trabajo con una entrada de labor cada uno. Pero, la duda se cierne sobre el resto de los abridores. Ya vimos que Wandy Rodríguez alcanza buenos niveles cuando las condiciones son propicias, pero Brandon Backe no ha podido ingeniárselas para ser el mismo. Brian Moehler y

No podemos dejar de señalar que la cuesta para alcanzar a los líderes Cachorros de Chicago, se ve harto empinada, sobre todo tomando en cuenta que dicho equipo se ha mantenido en la cima contra viento y marea, lo cual incluye las lesiones normales de todo calendario. Ya si los Cubs se caen para el playoff, esa historia se cuece aparte. Por ahora parece que todos los ojos se ponen sobre unos Cerveceros de Milwaukee, quienes también se las han ingeniado para mantenerse, sobre todo, dándole sus buenos cocolazos a unos Cardenales de San Luis que no han mostrado mucho desde su campeonato. Si la tendencia se mantiene, San Luis no podrá aferrarse demasiado y la misión sería alcanzar al Milwaukee que ha traído todas consigo en base a sus propios méritos. Día a día se puede ver que Houston puede tener espolones para gallo en su carrera de alcanzar a los de la cerveza, la cosa es que son de un renovado brío los sub líderes de la división en pugna, quienes detentan ventaja para alcanzar un comodín ventajoso en los últimos años.

Va a ser un septiembre bastante movidito como sea, los Astros deben dejar todo en el intento de alcanzar eso por lo que luchan cada día… es probable que Houston con toda su carga espacial, termine arremetiendo la marca de los Cardenales, con quienes abren intensa serie muy definitoria de aspiraciones reales o debacles por consumar. La gran pregunta, dando por hecho un repunte (y esperando no sea esto un pecado), es si el combustible alcanzará para bajarle el gas a la espuma que Milwaukee ha podido mantener en base a su beisbol práctico, de buenos principios. La moneda está en el aire y la verdad que los Astros necesitarán mucha buena vibra de su público.

Siempre es agradable recordar que vale la pena ir al Minute Maid Park.